Política de Privacidad
Lo esencial (en 5 líneas)
- Tu vida espiritual vive en tu teléfono. Tu diario, tus oraciones guardadas, tu racha, tus notas y tu foto de perfil se quedan en tu dispositivo. No tenemos cuentas de usuario ni base de datos con tus datos.
- Lo que le escribes o pides a Esthela sí viaja. Tus mensajes del chat, la «carga del corazón» de la Oración Personalizada, el estado de ánimo que eliges al pedir una «palabra para tu momento» y, si los diste, tu nombre y género se envían a nuestro servidor y al proveedor de inteligencia artificial (Anthropic) para poder responderte. Lo mismo ocurre con el devocional del día, la reflexión de buenas noches, la oración de cierre del camino y el estudio del versículo. La voz de Dalia envía el texto a narrar a Microsoft Azure.
- No vendemos tus datos, no mostramos publicidad y no usamos analytics de terceros. No hay rastreadores, ni identificadores publicitarios, ni perfiles públicos. Nunca.
- Borrar es fácil: si desinstalas Altary, tu progreso local se elimina con la app (revisa también las copias de seguridad de tu teléfono —iCloud o Copia de seguridad de Google— desde sus ajustes, porque el sistema puede conservar una copia). No queda ninguna cuenta que cerrar porque nunca la hubo.
- Tus creencias son sagradas. Sabemos que usar Altary revela algo íntimo —tu fe— y por eso diseñamos la app para que lo más personal nunca salga de tu teléfono.
1. Qué datos viven SOLO en tu teléfono
Casi todo lo que haces en Altary se guarda únicamente en el almacenamiento local de tu dispositivo. Nosotros no podemos verlo, ni copiarlo, ni recuperarlo. Esto incluye:
- Tu perfil: nombre, género (si lo elegiste), iglesia, franja etaria, denominación o tradición cristiana (con la opción «Prefiero no decir») y tu foto de perfil. La foto nunca se sube a ningún servidor: solo se guarda el archivo en tu teléfono.
- Tu vida espiritual e íntima: el diario personal, las oraciones que guardas, tus anotaciones y subrayados de la Biblia, tu camino de oración y tus reflexiones antes de dormir. (El registro de qué estado de ánimo elegiste cada día también se guarda solo en tu teléfono; pero si pides una «palabra para tu momento», el estado que elegiste en ese instante sí viaja para poder generarla — te lo contamos en la sección 2.)
- Tu progreso y tu hábito: la racha, los hitos, los retos, los planes de lectura, los cuestionarios, las flashcards, el altar diario y tu última lectura.
- Tus respuestas del cuestionario inicial (el quiz de bienvenida).
- Tus ajustes: tema visual, horas de los recordatorios y preferencias de la app.
- El devocional del día que la app genera se guarda en tu teléfono solo por ese día; los de días anteriores se borran automáticamente.
- Las conversaciones del chat con Esthela NO se guardan en el disco de tu teléfono: viven solo en la memoria mientras usas la app. Al cerrarla, se van.
Un matiz honesto sobre «local»: si tienes activada la copia de seguridad estándar de tu teléfono (iCloud en iPhone, Copia de seguridad de Google en Android), el sistema operativo puede incluir los datos de Altary en esa copia, cifrada y gestionada por Apple o Google según sus propias políticas. Eso lo controla tu teléfono, no nosotros.
2. Qué datos salen de tu dispositivo (y a dónde van)
Aquí está la parte que más nos importa contarte con claridad, porque una app que promete «nada sale de tu teléfono» y no lo cumple no merece tu confianza. Esto es exactamente lo que viaja:
El chat con Esthela
Cuando conversas con Esthela, tus mensajes se envían a nuestro servidor (alojado en Vercel) y de ahí, tal cual, al proveedor de inteligencia artificial Anthropic (la empresa detrás de Claude), que genera la respuesta. Junto con la conversación (hasta los últimos 20 mensajes) puede viajar:
- Tu nombre (si lo diste al configurar tu perfil), para que Esthela pueda llamarte por él.
- Tu género («m»/«f», si lo elegiste), para que te hable en femenino o masculino.
Para qué: únicamente para generar la respuesta de Esthela. Para nada más.
Cuánto se conserva: nuestro servidor no guarda el contenido de tus mensajes: los recibe, los reenvía y transmite la respuesta. No escribimos tus conversaciones en ninguna base de datos. Sin embargo, hay dos cosas que no controlamos directamente y preferimos decírtelas:
- Vercel (la plataforma donde vive nuestro servidor) puede registrar metadatos técnicos de las peticiones —dirección IP, fecha y hora— en sus registros de infraestructura, como cualquier servicio de Internet.
- Anthropic procesa tus mensajes bajo sus términos comerciales de API para generar la respuesta. Anthropic declara en sus términos comerciales que los datos enviados a través de su API por clientes comerciales no se usan para entrenar sus modelos; la retención temporal que Anthropic pueda aplicar (por ejemplo, por seguridad o prevención de abusos) se rige por esos mismos términos. Nosotros no controlamos esas prácticas: puedes consultar sus términos comerciales en anthropic.com/legal/commercial-terms y su política de privacidad en anthropic.com/legal/privacy.
Un consejo de corazón: en el chat puedes contarle a Esthela cosas muy íntimas. Te pedimos que no incluyas datos que identifiquen a otras personas (nombres completos, direcciones, teléfonos) ni información que no quieras que procese un sistema de inteligencia artificial.
El Devocional del Día
Para personalizar tu devocional, la app envía a ese mismo servidor (y a Anthropic): el versículo del día, tu nombre, tu género y hasta 6 respuestas de tu cuestionario inicial como contexto. Igual que el chat: se usa solo para generar el texto y no lo guardamos.
La Oración Personalizada
Cuando escribes lo que «llevas en el corazón» (hasta 300 caracteres) para recibir una oración, ese texto viaja a nuestro servidor y a Anthropic. Sabemos que puede ser lo más íntimo que escribas en toda la app. Por eso lo decimos sin rodeos: si lo escribes ahí, sale de tu teléfono para que la oración pueda crearse. Si prefieres que ni una palabra salga, siempre puedes orar con las oraciones y salmos que la app ya incluye.
La palabra para tu momento (estado de ánimo)
Cuando eliges cómo te sientes (por ejemplo, ansioso, triste o herido) y pides una «palabra para tu momento», la app envía a nuestro servidor y a Anthropic un mensaje con el estado de ánimo que elegiste y, si los diste, tu nombre y tu género, para generar esa palabra de consuelo. La selección diaria que queda registrada en la app es local, pero el estado elegido en ese momento sí sale de tu teléfono. Si prefieres que no viaje, no uses esta función: el registro local del ánimo seguirá funcionando igual.
La reflexión de buenas noches
Al pedir la reflexión nocturna antes de dormir, la app envía a nuestro servidor y a Anthropic tu nombre (si lo diste), tu género (si lo elegiste) y el salmo que acabas de escuchar, para generar la despedida. El texto generado se guarda solo en tu teléfono y se borra al día siguiente.
La oración de cierre del camino
Al terminar tu camino de oración del día, la app puede generar una oración de cierre: para ello envía a nuestro servidor y a Anthropic el versículo del día y tu género (si lo elegiste). Tu progreso del camino no viaja.
El estudio del versículo
Cuando pides el estudio de un versículo, la app envía a nuestro servidor y a Anthropic la referencia y el texto del versículo que estás estudiando para generar el contexto y la explicación. No viaja ningún dato de tu perfil en esta función, aunque el versículo que eliges estudiar sale de tu teléfono.
La voz de Dalia (narración)
Cuando pides que un versículo, devocional u oración se lea en voz alta con la voz de Dalia, el texto a narrar se envía a nuestro servidor y de ahí a Microsoft Azure (Cognitive Services, síntesis de voz neuronal), que devuelve el audio. Si el texto es una oración generada a partir de lo que compartiste, ese contenido derivado también viaja. Si la narración en la nube no está disponible, la app usa la voz del propio teléfono y nada sale del dispositivo.
Lo que NUNCA sale de tu teléfono
Tu foto de perfil, tu diario, tus oraciones guardadas, tus anotaciones y subrayados, tu racha, tu iglesia, tu franja etaria y tu denominación no se envían a ningún servidor, jamás. Los únicos módulos de la app que se conectan a Internet son los descritos en esta sección — el chat con Esthela, el devocional del día, la oración personalizada, la palabra para tu momento, la reflexión de buenas noches, la oración de cierre del camino, el estudio del versículo y la voz de Dalia. Ningún otro.
Además, las peticiones que salen no llevan ningún identificador de usuario: no hay cuentas, cookies ni tokens que te vinculen. Son anónimas, salvo por la dirección IP inherente a cualquier conexión a Internet.
A dónde viajan tus datos (transferencia internacional)
Nuestro servidor (Vercel) y los proveedores de inteligencia artificial (Anthropic) y de voz (Microsoft Azure) operan con infraestructura ubicada principalmente en Estados Unidos (u otros países donde tengan centros de datos). Eso significa que lo que le escribes a Esthela, los datos de contexto que la acompañan y el texto narrado se procesan fuera de tu país, bajo las protecciones contractuales y de seguridad de cada proveedor. Te lo decimos porque tienes derecho a saberlo antes de usar esas funciones; si prefieres que nada cruce fronteras, puedes usar Altary sin las funciones en línea.
3. Lo que NUNCA hacemos
- Nunca vendemos ni alquilamos tus datos. A nadie, bajo ninguna circunstancia.
- Nunca mostramos publicidad ni usamos identificadores publicitarios.
- Nunca usamos analytics de terceros ni rastreadores: no hay Firebase Analytics, ni Facebook SDK, ni píxeles, ni herramientas de seguimiento de comportamiento.
- Nunca creamos perfiles públicos. Tu camino con Dios en Altary es tuyo; nadie más puede verlo.
- Nunca compartimos tus datos con fines de mercadotecnia.
- Nunca te pedimos crear una cuenta ni registrarte con correo o redes sociales.
4. Permisos que pide la app y para qué
- Fotos y cámara (opcional): solo para que elijas o tomes tu foto de perfil. La imagen queda únicamente en tu teléfono; no se sube a ningún servidor.
- Notificaciones (opcional): para los recordatorios de oración de la mañana y la noche. Son notificaciones locales, programadas por tu propio teléfono; no usamos notificaciones push remotas ni servidores de notificaciones.
- Micrófono (dictado por voz): solo cuando tú tocas el micrófono para dictar tu pregunta a Esthela. La voz se convierte en texto para escribir tu mensaje; no se guarda ni se comparte la grabación.
- Audio en segundo plano (Android): para que la narración de la voz de Dalia pueda seguir sonando mientras usas otras apps o la pantalla está apagada.
Ningún permiso se usa para nada distinto de lo descrito aquí.
5. Respaldos cifrados: «Guardar mi Camino»
Altary te permite exportar tú mismo una copia de todo tu progreso en un archivo cifrado:
- El archivo se protege con una contraseña que solo tú conoces, usando cifrado fuerte (AES-256 con verificación de integridad y derivación de clave PBKDF2 con 200 000 iteraciones).
- Nadie —ni siquiera nosotros— puede leer ese archivo sin tu contraseña. Si la olvidas, el respaldo es irrecuperable. No existe «recuperar contraseña» porque no tenemos acceso alguno.
- Tú decides dónde guardarlo (tu nube personal, correo, otro dispositivo) a través del menú de compartir de tu teléfono. La protección del archivo depende de la fortaleza de tu contraseña: elige una larga y difícil de adivinar.
- Los únicos datos visibles sin contraseña son técnicos (nombre de la app, versión y fecha del respaldo), nunca tu contenido.
6. Datos de menores de edad
- Altary está dirigida a personas de 13 años en adelante. Los menores de 13 años (o de la edad mínima de consentimiento digital que fije la ley de tu país, si es mayor) no deben usar Altary.
- Si tienes entre 13 y 17 años, necesitas el permiso de tu madre, padre o tutor para usar Altary, y en especial sus funciones de inteligencia artificial (chat, devocional, oración personalizada y demás funciones descritas en la sección 2), porque lo que escribes en ellas se envía a un proveedor de inteligencia artificial. Te pedimos usarlas con su acompañamiento.
- No recopilamos deliberadamente datos personales de menores: no hay cuentas ni registro.
- Si crees que un menor ha compartido información personal a través del chat sin consentimiento, escríbenos a hola@altary.app y haremos lo posible por ayudarte, dentro de lo que técnicamente controlamos (recuerda que no almacenamos las conversaciones).
7. Tu fe es un dato sensible — y por eso vive solo en tu teléfono
Las leyes de protección de datos (como el artículo 9 del RGPD europeo, el artículo 9 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares en México y sus equivalentes en Latinoamérica) consideran las convicciones religiosas una categoría especial de datos que merece la máxima protección. Lo tomamos en serio:
- El simple hecho de usar Altary ya dice algo sobre tu fe. Tu denominación, tu iglesia, tu diario espiritual y tus oraciones lo dicen aún más.
- Por eso diseñamos la app para que todo eso se quede en tu teléfono. No hay servidor nuestro que sepa a qué iglesia vas, qué oras o qué escribes en tu diario. Lo que no tenemos, no puede filtrarse, hackearse ni pedirse.
- La única excepción, que ya conoces, es lo que tú decides escribirle o pedirle a Esthela (chat, devocional, oración personalizada, palabra para tu momento, reflexión nocturna, oración de cierre y estudio del versículo): eso viaja para poder responderte, y siempre puedes elegir no usar esas funciones.
La base de nuestro tratamiento
¿Con qué derecho tratamos los datos que sí salen de tu teléfono? Con tu consentimiento: cada función de IA se activa únicamente cuando tú, de forma voluntaria, escribes un mensaje, pides una oración, una palabra o una reflexión. No hay envíos automáticos ni en segundo plano. Puedes retirar ese consentimiento en cualquier momento, simplemente dejando de usar las funciones en línea: el resto de la app funciona igual sin ellas.
8. Tus derechos y cómo borrar todo
Como no tenemos cuentas ni bases de datos con tu información, ejercer tus derechos es más simple que en casi cualquier otra app:
- Ver tus datos: todo está en la propia app, delante de ti.
- Corregirlos: puedes editar tu perfil, tu diario y tus notas cuando quieras, dentro de la app.
- Borrarlo todo: desinstala Altary y todo tu progreso local se elimina con ella. No queda ninguna cuenta que cerrar ni ningún dato tuyo en nuestros servidores, porque nunca lo hubo. (Si exportaste un respaldo cifrado, ese archivo es tuyo: bórralo tú de donde lo hayas guardado. Y si tu teléfono hace copias de seguridad del sistema, gestiona esas copias desde los ajustes de iCloud o Google.)
- Datos que viajaron a los proveedores de IA: nosotros no los almacenamos y no podemos identificarlos como tuyos (las peticiones no llevan identificador de usuario). Para conocer los derechos que puedas ejercer frente a Anthropic o Microsoft, consulta sus políticas de privacidad.
- Si la legislación de tu país te otorga derechos adicionales (acceso, rectificación, cancelación, oposición, portabilidad), puedes escribirnos a hola@altary.app y te responderemos con honestidad sobre lo que aplica, dado que no conservamos datos personales tuyos.
9. Cambios a esta política
Si algún día cambiamos la forma en que Altary trata tus datos —por ejemplo, si añadimos una función nueva que envíe algo más fuera del teléfono— actualizaremos esta política antes de lanzarla y te lo diremos con claridad dentro de la app, no en letra pequeña. La fecha de «última actualización» al inicio del documento siempre reflejará la versión vigente. Los cambios importantes nunca se aplicarán en silencio.
10. Contacto
Si algo de este documento no te queda claro, o quieres preguntarnos cualquier cosa sobre tu privacidad, escríbenos:
- Correo: hola@altary.app
- Responsable: Altary
- Sitio web: altary.app
Leemos y respondemos personalmente. La privacidad no es un anexo legal de Altary: es parte de nuestro pacto contigo.